Entrada en vigor del etiquetado nutricional


A partir de hoy, 13 de diciembre de 2016, la normativa europea exige incluir información nutricional en las etiquetas de los alimentos, lo que obligará a colocar en los envases datos sobre valor energético, grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcar, proteínas y sal de los productos envasados.

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Ejemplo de etiqueta nutricional

El texto pertinente a efectos del Espacio Económico Europeo es el Reglamento (UE) 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de octubre de 2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n o 1924/2006 y (CE) n o 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, la Directiva 2000/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, las Directivas 2002/67/CE, y 2008/5/CE de la Comisión, y el Reglamento (CE) n o 608/2004 de la Comisión.
Parece lioso pero este Reglamento unifica la legislación de etiquetado de los alimentos en el ámbito europeo y detalla cómo deben presentarse los datos nutricionales para poder ser comparados entre distintos alimentos. En la práctica, la mayor parte de las grandes compañías del sector alimentario ya han aprovechado estos cinco años desde que la normativa fuera aprobada para adecuar su etiquetado a las nuevas exigencias, por tanto el consumidor no percibirá demasiados cambios.
La información nutricional se tiene que expresar en porcentaje por cada 100 gramos o cada 100 mililitros y en formato tabla, a menos que el espacio del envase no lo permita, llegado este caso se puede presentar de forma lineal. La información tiene que ser “visible, legible e indeleble” y para ello se exige un tamaño de letra igual o superior a 1,2 milímetros. Voluntariamente, las empresas también pueden incluir en las etiquetas la información nutricional referente a los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria, vitaminas o minerales. Además, se permite expresar los valores por porción o unidad de consumo, indicando siempre la cantidad que supone cada porción o unidad y el número total de porciones o unidades que contiene el envase.
De la obligación de proporcionar los datos nutricionales en el envase están exentos los productos sin transformar y los alimentos curados que incluyen un solo ingrediente. En este grupo se incluyen también el agua, la sal, las especias, el té, los vinagres, los aditivos alimentarios, las bebidas con grado alcohólico superior a 1,2% y los alimentos en envases cuya principal superficie ocupe un espacio inferior a 25 cm² (como las mini mermeladas y mini mantequillas, de uso habitual en la hostelería), entre otros.
Cualquier PYME que elabore y envase productos alimentarios destinados a la venta al consumidor ya está obligada a incluir este tipo de información en su etiquetado, si necesitan más información y elaborar su etiquetado desde Mealfacts estaremos encantados de ayudarles.
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